50% de las enfermedades se agravan o son causadas por aire interior contaminado según la American College of Alergies, Asthma & Inmunology además de estar considerada por la EPA (Agencia Federal de Protección Ambiental de USA) entre los cinco principales riegos ambientales que pueden perjudicar la salud pública.

Una persona en promedio pasa aproximadamente el 90% de su tiempo en espacios cerrados (American Lung Association), por esta razón edificaciones de oficinas, industria, comercio, residenciales y hospitales tendrían la obligación de contar con ventilación artificial/mecánica por un tema de salud más que de confort, esto porque dentro de un espacio cerrado se concentran contaminantes como: Bióxido de carbono, el cual puede causar inflamación en vías respiratorias, reacciones alérgicas o falta de oxigenación en el torrente sanguíneo, señaló Darío Ibargüengoitia, Presidente electo del ASHRAE (American Society Of Heating, Refrigerating And Air Conditioning Engineers).

La mala calidad del aire interior supone riegos para la salud de las personas, así como una reducción en su calidad de vida, ya sea en su entorno laboral o en el hogar. Para los empresarios, las ausencias por salud implican reducción de productividad y pérdidas económicas. Técnicamente una óptima calidad del aire interior según la American American Society Of Heating, Refrigerating And Air Conditioning Engineers (ASHRAE) en su estándar 62.1-2016 es “Aquel aire que no contienen agentes anómalos en concentraciones nocivas y en el que más del 80% de los ocupantes no perciban incomodidad al respirarlo”.